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Balanç del temporal de 1911 al districte marítim de Barcelona (2/5)

Comencem aquí a transcriure l’informe de la comissió de la Cambra de Comerç de Barcelona de 6 d’abril de 1911.

En la primera part del document, la comissió que va realitzar en nom de la Cambra de Comerç la recerca sobre les víctimes humanes i materials del temporal explica com i on han obtingut les informacions.

Aquestes pàgines són molt interessants per copsar quantes persones i institucions es van mobilitzar per resoldre la situació en què havien quedat els supervivents.

A més, ens dóna detalls de la situació econòmica en què vivien algunes d’aquestes famílies pescadores.

“Cámara Oficial de Comercio, Industria y Navegación de Barcelona

Los que suscriben, en cumplimiento de la misión que se sirvió confiarles esa respetable Junta, han procedido al examen y comprobación de los datos recogidos en esta Cámara acerca de las víctimas y daños ocasionados en el territorio de su jurisdicción por la catástrofe marítima ocurrida en enero último y como resultado de sus trabajos tienen el honor de manifestar:

Que esta corporación interesó la remisión de datos de los señores comandante de Marina de esta provincia, teniente de alcalde del Distrito 1º de Barcelona, y alcaldes de Arenys de Mar, Caldas de Estrach (Caldetas), San Pol de Mar, Mataró, San Andrés y San Vicente de Llavaneras, Vilassar de Mar, Premiá de Mar, Masnou, Tiana (Montgat), Badalona, Sitges, Villanueva y Geltrú y Castelldefels, habiendo recibido respuestas de todas las expresadas autoridades, con la excepción de las de San Andrés y San Vicente de Llavaneras, Sitges y Castelldefels.

Que los señores alcaldes de Masnou, Premiá de Mar, Arenys de Mar y Villanueva y Geltrú contestaron manifestando que, afortunadamente, no hubo víctimas ni daños en sus respectivos términos.

Que los señores alcaldes de Tiana, San Pol de Mar y Mataró contestaron. El primero [Tiana], dando cuenta de haberse salvado cuatro marineros de Montgat que tripulaban la barca “Rosario”. El segundo [Sant Pol de Mar], que quedó destrozada una barca del “bou” de José Lloveras Paulis y que sufrieron graves desperfectos otras dos embarcaciones, si bien se ignoran los nombres de sus propietarios, que residen en Calella, y además que en San Pol vive una hija de Juan Farré Ramón, de Vilassar. Y el tercero [Mataró] expresando los daños experimentados por las embarcaciones “Colón”, “Habana”, “Antonieta” y “Elena”.

Que el excelentísimo señor comandante de Marina dirigió a esta cámara tres oficios, uno de fecha 18 de febrero con una relación que abarca los distritos marítimos de Barcelona, Masnou (Badalona), Mataró (Vilasar, Caldetas y Mataró), otro de fecha 20 del citado mes ampliatorio del anteroir, y otro de 8 de marzo, dando cuenta de una petición formulada por Sebastián Suances Soler, patrón de pesca de la barca “Virgen de la Concepción”, náufrago superviviente, sobre las averías sufridas por dicha barca.

Que los señores teniente de alcalde del Distrito 1º de Barcelona y alcaldes de Badalona, Caldas de Estrach y Vilasar de Mar remitieron también relaciones de víctimas y daños de sus circunscripciones.

Que asimismo el reverendo señor cura-párroco de San Miguel del Puerto se sirvió enviar a esta cámara los datos que se le pidieron con referencia a su parroquia, que es de la Barceloneta.

Que sobre la base de los elementos expresados, junto con los demás publicados en la prensa local y especialmente en “El Poble Catalá”, los que suscriben realizaron personalmente investigacione, que fueron realizadas en la Barceloneta por D. José Millet y Pagés, D. Ricardo Guitart, gerente de la casa Amengual y Compañía, y D. Mariano Martí y Ventosa. Y en Badalona, Caldetas, Vilasar de Mar y Mataró por los señores D. Fermín de Izaguirre, don Salvador Maristany y Sensat y D. Pablo Vila y Rodríguez, con la eficaz y amable cooperación de las autoridades locales (señores alcaldes, cura-parrocos y jueces municipales).

Que como resultado de dichas investigaciones y de los demás datos expresados, han podido formar la relación de náufragos que fallecieron, de la familia que al morir dejaron y de otras circunstancias de interés relativas los mismos, que se acompaña con el presente documento, suscrita por los mismos firmantes de éste.

Que también se han recibido en esta cámara diferentes comunicaciones relacionadas con los naufragios, de las cuales se da a continuación sucinta cuenta:

  • Una de la alcaldía de la Ametlla, trasladando un acuerdo del ayuntamiento de dicha localidad en que se manifiesta el deseo de que se incluyan en el reparto de socorros los náufragos y patrones que figuran en una relación que acompaña.
  • Otra de la Cámara de Comercio de Tortosa, corroborada por la visita de D. Martín Gilabert, exvocal de la Jutna Directiva de la citada cámara, interesando que en el caso de ser socorridas por esta corporación las familias de las víctimas de Tarragona y Cambrils, alcance también el óbolo a las de la Ametlla, de conformidad con la aspiración significada por aquel ayuntamiento.
  • Otra de D. Ricardo Balcells, solicitando que los socorros se hagan extensivos a las víctimas de Cambrils.
  • Otra de D. Agustín Valls y Vicens, indicando para repartir las cantidades recaudadas al excelentísimo e ilustrísimo señor obispo de esta diócesis.
  • Y otras:
    • De Sebastián Bosch, que perdió la barca “San Juan”.
    • De Ramón Lafuente, diciendo que perdió los utensilios de pesca que tenía.
    • De José Brell, salvado del naufragio, manifestando que no puede trabajar.
    • De Dolores y Concepción Castell, viuda la primera de Antonio Salvador que con cuatro hijos pereció, dejando a la Concepción de avanzada edad, ciega, y perdiendo las barcas “Pelayo” y “Machicha”.
    • De D. Jaime Masriera, por encargo de Jaime Lloret, que perdió el laúd “San Pedro”.
    • De Pablo Comas y José Vidal, sobre las barcas “Berro” y otra cuyo nombre no expresan.
    • Del citado Pablo Comas, como presidente de la Playa de Pescadores sobre la barca “Santa María Magdalena”, que se perdió.
    • De Manuel Albiol Guzmán, superviviente, de Barcelona, con un certificado médico.
    • De Pascual Homs Ferreres, también superviviente.
    • De la Ayudantía Militar y Capitanía del puerto de Mataró, sobre el laúd “Colón”.
    • De Miguel Rafael Romeu y Ferrer, como padre adoptivo del difunto Francisco Ximenis y Rosich.
    • De Juan Giró, pescador, de Vilasar, enviando una lista confeccionada por él mismo con datos sobre las localidades en donde nacieron los náufragos que figuran en las listas de aquella población y sus respectivas viudas.
    • Y del doctor de Pomés acerca de una acreedora de algunos náufragos de Caldetas.

Que, finalmente, han visitado las oficinas de la Cámara algunos supervivientes, varios individuos de las familias de otros que fallecieron y personas perjudicadas por los temporales. Y se ha recibido una instancia de D. Bautista Monsonís, manifestando haber adelantado mil pesetas a Antonio Salvadó para la construcción de las embarcaciones “Pelayo” y “Machicha” y solicitando que de la parte que haya de entregarse a la viuda de Salvadó por razón de las citadas embarcaciones se le entregue a él la que proporcionalmente corresponda por la cantidad que sin interés, según dice, anticipó.”

Els santpolencs aconsegueixen salvar una barca del bou

Des del començament fins a la fi, les 17 pàgines del relat L’últim temporal de Jaume Rodríguez Suriñach estan impregnades d’intensitat, emoció i admiració cap a l’esforç que els santpolencs van fer la nit del 31 de gener de 1911 per salvar les vides i les embarcacions dels mariners del seu poble i dels ports veïns.

Aquí teniu un petit tast del detall amb què explica el desenvolupament de la tempesta i narra alguns dels episodis dramàtics que es van viure en aquelles hores, que el mateix Jaume Rodríguez qualifica com a “nit de calma sangrenta”:

“Les barques tant desapareixien entre les gegantines onades com si un abisme marí les engolís, com s’enlairaven sobre les plenes entre blancs esqueixalls d’escuma turbulenta. Alguns, amb nerviosisme i emoció, anaven reconeixent les barques avançades: “En Pep Barra!”, “El Rayo!”… Enmig d’aquella trista expectació, s’acostava algun vailet a preguntar: “I el meu pare, que no es veu?”. “No, però en vénen més..”, contestaven mentre el nen, tremolós i mullat, es retirava ploriquejant a redós de la mare.

[…]

A les dotze del migdia arribaren les primeres parelles del bou de Sant Pol i algunes de forasteres. El vent impetuós empenyia les barques, però els remitgers, amb els rems, anaven aguantant la brandada. Davant de Morer arriaren la vela. Els pescadors, xops, enfredorits i esgotats per l’esforç, feien roncar els corns demanant auxili -solament recorrien a aquest sistema quan veritablement perillava la vida-. Aquell clamor va encongir el cor de tots els presents.

Es passaren moments de llarga espera. Tothom estava preparat, però amb aquelles onades era impossible atracar les barques. Els palers, arremangats de cames i braços, estaven atemorits pel fred, però perillaven tantes vides que seguien aguantant, esperant el moment per a una bona i segura treta. Mentrestant els pescadors no podien descansar, resistint amb els rems, proa als rompents i la correntia, per no estrepar el cap del ferro i anar a la deriva.

Quan va semblar que les ones perdien part de la seva violència, tots restaven impacients, silenciosos, esperant la decisió del paler. Arribat el moment, aquest donà el crit esperat: “Cia!”. Aquesta paraula miraculosa va fer reaccionar tothom, i els pescadors, encarant la popa a la platja, ciaren amb tota la força dels seus braços. La barca tocà la sorra i els remitgers saltaren a terra, solament el patró es mantenia serè al forat de popa. Una grossa plena va cobrir tota la barca, però els palers no s’acovardiren i, ajudats pel patró, posaren la paloma del palanquí i a la roda de popa el cap de Sant Pere. Els proïssers, amb un llibant amarrat a la roda de proa, llavoraren ràpidament per contrarestar des de llevant el fort onatge i no anar de través. A l’instant ressonà el crit de “Tira!”. El poble va estirar amb totes les seves forces, animant-se amb crits; els palers posaren els pals amb rapidesa i la barca anà amunt. Ja fora de perill, els pescadors corrien a abraçar l’esposa i els fills entre plors d’emoció.”

Rodríguez Suriñach, Jaume. L’últim temporal. Barcelona: La Mansarda, 2013, p. 136-138

Us convidem a llegir la resta de la narració i deixar-vos arrossegar per les vivències d’aquells santpolencs de fa un segle.

Quina petjada va deixar el temporal de 1911 a la vida de Sant Pol de Mar?

Per a Sant Pol, població pescadora, aquell temporal marcà els records i les experiències durant anys. El moviment de la mar, el temps, les calades, la platja, les variacions atmosfèriques, els aniversaris, les correnties, tots els esdeveniments marítims giraven entorn de l’abans o el després del temporal.

Rodríguez Suriñach, Jaume. L’últim temporal. Barcelona: La Mansarda, 2013, p. 147

Sant Pol publica “L’últim temporal”

Ens ha caigut a les mans la interessant publicació L’últim temporal de Jaume Rodríguez Suriñach (Sant Pol de Mar, 1913-2000).

Treballador en una fàbrica de punt, l’autor era fill i germà de pescadors santpolencs, a més d’historiador vocacional de formació autodidacta.

llibre Sant Pol temporal 1911001

 

L’últim temporal va ser editat l’any passat per Editorial La Mansarda amb el suport de l’Ajuntament de Sant Pol de Mar, per conmemorar el centenari del naixement de Jaume Rodríguez. El llibre recull algunes de les històries i relats inèdits o que havia publicat en revistes, diaris o alguns dels tres llibres on pretenia conservar el llegat d’un poble mariner.

Entre els relats destaca El temporal, on s’expliquen amb un detall sorprenent els fets ocorreguts a Sant Pol arrel del Temporal de la Candelera de 1911. Tot i que la costa del Maresme va ser afectada directament, de tota la flota pesquera santpolenca només es va perdre una barca, sense causar però cap víctima.

L’explicació d’aquest fet extraordinari que s’aconsegueix amb la destresa dels mariners, però també gràcies a la unió de tot un poble davant una adversitat gens habitual, permet entendre com es vivia a la costa catalana ara fa només un segle.

Museu d’Història de Cambrils